Se acerca el día de Todos los Santos,  esta festividad se corresponde con el Samhain en la rueda del año celta. Es tiempo para celebrar el fin de la cosecha y de los días expansivos del verano. Ahora comienza el periodo de oscuridad, para ello recogemos los frutos que sembramos en nuestra vida para invernar con ellos en nuestra cueva. Ese lugar personal donde nos encontrarnos con nosotros mismos.

Igual que los árboles dejan caer con amor y desapego sus hojas, es el tiempo propicio para que nosotros nos desprendamos de lo que ya no encaja con nosotros y nos impide avanzar.

En un contexto más amplio, es el momento de honrar a los seres queridos que se fueron, recordarles y dejarles un espacio en nuestra mesa o en nuestro altar, ya sea encendiendo una vela, decorando con flores blancas o poniendo alguna foto suya.

La energía es propicia para trabajar con nuestro árbol genealógico, limpiando esos aspectos repetitivos que sentimos heredados de nuestra familia. Te dejo enlace a una meditación para sanar tu linaje ancestral. Esto ayudará a que te limpies tanto tú, como los que vinieron antes y los que vengan después.

En el vídeo de esta semana profundizaré en todo esto, además de adentrarnos en cómo se perciben las almas en tránsito a través de los Registros Akáshicos, qué mensajes nos pueden dar o cómo se  manifiestan. También analizaré si es conveniente o no invocar a fallecidos y cómo saber si un alma ha trascendido a la luz o ha quedado atrapada en la Tierra.

Espero que disfrutes del vídeo y feliz semana.

 

Quizás también te interese este post:

 

La noche de mis muertos